Otras plazas para visitar en Gràcia

Las tres plazas que conoceremos hoy son completamente diferentes entre sí. Pero todas unidas por una misma fuente. La gran historia que albergan dentro de ellas. Y sus construcciones hechas por grandes reconocidos arquitectos de la época.

Acompáñanos a conocer más de estas hermosas e históricas plazas.

Plaza de la Virreina

Durante el siglo XVIII fue construida esta plaza. El origen del nombre se debe a que en las tierras donde hoy se encuentra esta plaza, existía una finca que era propiedad del Virrey español asignado a el Perú, esta finca al morir el virrey, fue heredada por su esposa. Desde ese entonces, el lugar fue denominado como “de la virreina” hasta nuestros días. Esta plaza es una de las primeras que se pueden encontrar, gracias a que puede llegarse por el metro de Fontana por la calle Asturias, es lo primero que normalmente se encuentran los turistas al llegar a Gràcia.

La característica principal de esta plaza es su tranquilidad y paz que se puede sentir en ella. Pues es un espacio que es 100% peatonal, lo que permite que sea un lugar para disfrutar de su arquitectura y espacios amplios con total relajamiento desde cualquiera de las terrazas. En esto es muy diferente a las demás plazas de la ciudad donde se siente el alboroto y bullicio de los visitantes y vehículos al pasar. Por esto, es el lugar preferido para compartir de los vecinos aledaños a la plaza.

Esta plaza de la Virreina comprende un sencillo templo que fue construido en el año 1868, se llama iglesia de Sant Joan, este templo ha pasado por muchos tormentos durante la historia, pues ha sido víctima de brutales incendios y también de saqueos durante las épocas más difíciles de la ciudad, como en la llamada Semana Trágica de 1909, y también durante la Guerra Civil, en ese momento prácticamente fue desaparecida. Algo importante destacar, es que a todos estos viles ataques, sobrevivió siempre una pequeña capilla subterránea, la cual tiene un estilo modernista que han sido atribuidos al reconocido arquitecto Antonio Gaudí.

Barcelona recibe millones de turistas cada año y los amantes de lo ajeno aprovechan los despistes para llevar a cabo hurtos que pueden causarnos un disgusto. Para evitar estos posibles incidentes quizás necesites un conductor privado en Barcelona.

Plaza de Rovira i Trias

Como su propio nombre. Esta plaza fue construida por Antonio Rovira i Trias, en la segunda mitad del siglo XIX específicamente en el año 1861. Rivira i Tria, era un fiel seguidor de las obras de Gaudí, se podía decir que era su discípulo. Antonio fue uno de los más reconocidos urbanistas de las épocas, fueron muchos los edificios y construcciones en general hechas por él. Una de las obras más reconocidas es el mercado de la Concepción, el Born o el de Sant Antoni.

Esta plaza está ubicada en el barrio de Gràcia, surgió como setas entre las calles estrechas de lo que fue la antigua villa. Esta plaza le rinde un merecido homenaje a su creador, no solo con su nombre, sino también con una escultura de tamaño real fabricada en bronce donde también se puede ver el diseño inicial del Ensanche.

Plaza del Nord

La construcción original de esta plaza data del año 1851, cuando los dueños de esos terrenos quisieron encargarle este proyecto al reconocido arquitecto Antoni Rovira i Trias para que construyera esta linda plaza. En la sede Lluisos de Gràcia creada allí en 1855 es una entidad social, deportiva y culturas que guarda toda la historia del barrio y de la propia plaza.

Su ubicación como lo indica su mismo nombre se encuentra hacia el norte de la ciudad, lo que antiguamente era la villa. Está muy alejada de los otros espacios que albergan muchas personas y por lo tanto lejos del bullicio, es un lugar muy tranquilo, con su total autenticidad de plaza de pueblo. Está completamente rodeada de frescos árboles que la hacen ser un lugar muy agradable para estar.

Luz Marina

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